Sobre Actuar

“Soy un Actor finjo para vivir…”

“Como actor, actúo para vivir; interpreto personajes ficticios, generalmente resolviendo problemas ficticios, [en lugares y circunstancias ficticias]”… Leonardo Di Caprio parte del discurso en la ONU,
Cursiva agregada.

Leonardo Di Caprio es un actor, lo veo a menudo, sus actuaciones son interesantes, divertidas, con novedosas capacidades de dialogo, los gestos ante las circunstancias de la “vida” que representa son formidables… la lógica con que desarrolla la trama en sus filmes son realmente fantásticas, no hay forma que obtengan un resultado desfavorable. En algunas ocasiones he leído la trama en el libro de la cual fue creado el filme y exclamo decepcionado: “el libro es mucho mejor”; ¿Por qué?, supongo que me doy el trabajo de imaginar las escenas, los lugares y circunstancias al leer… bueno, lo visto en la pantalla no es lo que imaginé y es simplemente porque estoy viendo lo que imagino el productor y director de largometraje.

A diferencia de los actores, no podemos rehacer una escena si equivocamos el dialogo o hay un error de continuidad en la trama o ambiente, pues, escribimos nuestro guion, basado en las circunstancias de vida pasada para forjarnos inmediatamente el futuro que deseamos. Nuestro pasar por la vida puede ser tan pasiva o aventurera como lo deseemos, puede ser tan dramática o intensa como lo aventuremos que seamos, incluso en contraposición, puede ser altruista y desinteresada con sus matices de emoción que requiramos; o destructiva y egoísta, según nuestro interés.

¿Cuántas veces no hemos deseado ser el personaje de un filme o una novela? ¿Cuántas veces no hemos tomado ciertas actitudes provenientes de aquel personaje favorito? Muchas veces, dirán y esto supongo por la disconformidad con lo que somos en el momento.

¿Oficinista? ¿Dueña de casa? ¿Reparador de artefactos? ¿Mamá? ¿Esposa? ¿Soltero?… podría nombrar muchas actuaciones de muchas personas, incluso la mía que hoy francamente cae en la desesperación de lo monótono; si, esa es la palabra, la vida se vuelve monótona y deseamos un cambio, que nos lleve a la aventura, a ser los malvados, o la chica en peligro, y ¿porque no? el joven que salva a la chica; seamos pues:

Actué en una ocasión: fui millonario, aventurero y dueño de empresas, disfruté de vehículos, viajes en avión, dinero a destajo, con empleados, departamento de lujo frente al mar, con la última tecnología del momento, parapente, alas delta, noches de tragos y conversaciones, aventuras en el desierto, altas velocidades, el centro de atención de quienes me rodeaban. Todo un actor de mi vida, un buen filme.

Fue una buena película, entretenida, exigía una sobre dosis de esfuerzo, ¿Cuál? Ser el mejor en lo que haces, ser el que resuelve los problemas de la industria, cosa en extremo difícil, pues, requiere de estudio constante, incluso mientras estas en el baño, trasnoches de hasta 72 horas, no hay des conexión aunque estés con los tuyos, largo viajes que inician en la mañana y terminan por la noche, mala alimentación, estrés, todo por un solo objetivo: “Resolver Problemas de la Industria” y eso a un muy alto costo.

El filme termino, el público se marchó pues el actor enfermo y colapso. Bastaron unas cuantas semanas para perderlo todo, empresa, departamento, vehículos, viajes, tecnologías, los “amigos” desaparecieron, los empleados se marcharon y los vuelos acabaron, ¿en qué quedo el actor? quedó solo y enfermo, la familia lloró, lo levantaron y afortunadamente no lo enterraron.

Puedes vivir una película, con el guion que desees, actuarla o sobre actuarla, ser tu u otro, pero solo será eso, una película, un filme, escenas, será solo tu entretención, lo lamentable de este tipo de tramas es que siempre acaba, las luces se encienden y la sala queda vacía con un solo tipo recogiendo los desperdicios.

Hoy después de mucho, actúo como padre y esposo, en la tranquilidad de un hogar, junto a mi familia de oficinista y de conserje en un edificio. Tengo grandes aventuras, y negocios, un castillo enorme con una princesa, los guardias son muñequitos de lego, yo un príncipe que compra en el negocio de mi hija, es un restaurant lo administra una polly pocket… vuelo de vez en cuando junto a mi hijo, el me deja volar su dron, me ha regalado su helicóptero, pues ya no puede cargar sus baterías, muchos de sus juguetes los ha adquirido con sus ahorros trabajando. Viajamos mucho, de la casa al colegio y de regreso eso es una gran aventura, algunas veces vamos a jugar a las plazas, saltamos corremos, reímos, tenemos nuestros dramas, los sin sabores que le dan sabor a la vida.

Vivimos aventuras, días de piscina días desérticos caminando sobre el seco asfalto, viajamos todos en las altura de un teleférico, subimos cerros, descubriendo senderos, nos aventuramos en los tenebrosos bosques y cerros del litoral central, y hemos sido abandonados en una isla, esperando nuestro rescate, tomando sol en las arenas de la playa; viendo a mi hijo un gran surfista, y nadador, desafiando las olas del bravo mar, o desplazándose a alta velocidad cerro abajo con su skateboard o investigador incansable de insectos y luchador extremo con su cobayo, rescates marítimos, saltando a las gélidas aguas del mar en rescate de mi hijo cuando se suelta de la tabla.

Algunas veces entramos en las oscuras fauces de las oficinas gubernamentales, o somos atrapados y enclaustrados por horas en ese gran castillo llamado consultorio u hospital para enfrentarnos a los ogros que tan cursis se visten de blanco. Vivimos buenas tertulias de conversación, en otras amor y pasión, guerras y controversias, entendidos y malos entendidos, vuelan zapatos justiciero o encarcelamientos en piezas incomunicados hay conciliación y reconciliación.

Hace algunos años esto para mí era monótono hoy se ha transformado en la mayor aventura de mi vida, reconocer y reconocerme como persona y personas individuales, los cuales podemos ser interesantes, llenos de emoción, dramas, sabores y sin sabores, en algunos casos egoístas, malvados, sin sentimientos y despreciables, mentirosos y  estafadores, dos caras diría en muchos casos, abusivos y compasivos por otro lado… qué más da, son las actuaciones y sobre actuaciones de los que viven, cada uno con su drama con su filme; ¿Qué tan diferentes somos de un actor? ¿Qué tan monótona puede ser la vida como para cambiarla?

«Simplemente no reconocemos los momentos más significativos de nuestras vidas mientras están ocurriendo. En aquel entonces pensé, bueno, habrá otros días. No me di cuenta de que ese era el único día» [Archibald Wright «Moonlight» Graham]

Ahora después de mucho actuar, comencé a vivir, eso después de medio siglo.