Familia PintoLinos

Ya nos ven, en orden de aparición de izquierda a derecha Ricardo Antonio, Lucas Antonio, mi esposa Maria Teresa (Marite) y Antonia Isidora (La Anto). Somos familia desde que nos casamos por el civil y la Iglesia el año 2004.

Después de tantos años de conocidos (15 años ahora en febrero de 2017) aún nos decimos «te amo» el uno al otro y es la misma frase que practicamos con nuestros dos hijos la cual han practicado hacia nosotros (los padres) y entre ellos. Como todos en la vida hemos tenido altos y bajos y pesar de ello a mi esposa aun la llamo por su nombre y ella por el mío, o usamos apelativo como amorcito, corazón, etc.

Giramos los adultos en torno a nuestros hijos, nos preocupa y ocupamos en extremo su desarrollo físico, emocional, espiritual e intelectual.

Tomamos en cuenta cada una de las palabras que nos dicen, dialogamos, jugamos, aprendemos, lloramos, reímos, negociamos, y cuando no funcionan las negociaciones declaramos estado de guerra y se hace lo más conveniente para los niños y la familia en general.

A pesar de que sabemos que es importante el dinero y las cosas, el practicar «el tener» pasa a segundo plano dándole importancia prioritariamente a la persona.

Ultra tecnológicos, Lucas desde los 10 meses aferrado a un mouse de PC, de hecho la mayoría de sus mascotas están relacionadas con roedores (mouse) como Hamster y Cobayos. Tecnológicos porque a los tres años Lucas desarma por completo un computador. Antonia del mismo estilo, y mi bella esposa una gran Analista de Sistemas.

Todos terreno 4×4 (somos 4 para los 4, donde sea), porque lo que más admiro en mi esposa es que con ella «pan y cebolla» (literal), y lo demostró cuando quede sin trabajo durante 6 meses y salíamos a buscar restos de comida a las ferias libres del sector donde vivimos mientras Lucas esperaba en su coche. Todo terreno, porque a pesar del su especialización en Sistemas Informáticos, Marite, se especializo en ser madre y una de las mejores.

En 2013, recorrimos un nuevo terreno, desconocido para nosotros (Home School), donde lo único que sabemos es que tenemos gran oposición social y un gran crecimiento integral para nosotros los padres y nuestros pequeños.

Miedos, creo que se disiparon a medida que nos convencíamos (aprendíamos) de que nuestros pequeños no iniciaran o siguieran en el sistema escolar tradicional… y finalizaron nuestros miedos en diciembre de 2013 cuando NO matriculamos en el colegio a Lucas, y la Anto NO ingreso en la educación párvula, para entrar de frente a este nuevo terreno de la enseñanza en casa.

Yo el papá y esposo, como el burro es al último, y no quedar como burro me declaro un bibliófilo por excelencia, camino por las calles de Santiago leyendo y en más de una ocasión a punto de ser atropellado, y en esas caminatas de ida y regreso a laborar; me la paso pensando y analizando la forma de aplicar lo leído. Soy informático desde los 5 años (nada de «computin»), aventurero, analítico, práctico, empático (a veces), soñador, emprendedor y ocupado de la integridad de la familia 4X4.

Ha! PintoLinos por mi apellido y el de mi Wife