¡Estar Completamente Desnudo!

Les contare algo loco, completamente loco lo vi en un articulo de Nassir Sapag, me intereso mucho, pues me recuerda de algunas circunstancias vividas con unos personajes que me dejan sin creerle a nadie el cuento, a nadie:

Estaba un día con mi esposa disfrutando un café en una conocida pastelería, cuando ingresa una joven muy bella, completamente desnuda. Se sienta en una mesa cercana y le pide al joven que atiende:

  • Deme un café express y un trozo de torta de chocolate, por favor. -El garzón se queda mirándola sin moverse-
  • Por favor señor, ¿me sirve un café con una porción de torta de chocolate? -le vuelve a pedir con una sonrisa de saberse admirada-

Como tampoco reacciona el garzón a esta segunda petición, la joven, ya molesta, le dice:

  • ¿Pero qué le pasa a usted? ¿Acaso nunca ha visto a una mujer desnuda?
  • Muchas veces -responde él tranquilamente-
  • ¿Y entonces…. qué espera para atenderme?
  • Es que por más que miro, no veo de dónde va a sacar el dinero para pagarme el consumo.

Autor del Texto: Desliando Proyectos; Nassir Sapag Chain, pag.25, Editorial U. San Sebastian, Septiembre. 2009

Parte de lo que comentare tiene que ver con las asignaciones, o responsabilidades que nos son encomendadas, no se si soy yo, o es así con todos, pero me he fijado que muchos esperan responsabilidades o de aportar en una organización, y están presto a ello sin siquiera meditar o evaluar el asunto.

Entiendo que el servir es servir; y esto acarrea muchos cambios que altera el buen vivir o la tranquilidad de una persona e inclusive familia, servir en una asignación modifica hábitos, estándares, responsabilidades previas y hasta modifica la convivencia entre los pares y los mas cercanos. Comprende interactuar con personas y sus vivencias, comprende también en muchos casos una relación cercana, de conocer y apoyar a los que se esta sirviendo; o sea, requiere de involucrarse con todos reemplazando en muchos casos los intereses de los mas cercanos, por aquellos a quienes servimos.

Muchos aceptan, e ilusamente piensan «en el camino arreglo la carga«; pero a pesar de que la carga en un inicio es pequeña, a medida que el tiempo va pasando se dan cuenta que mientras la arregla, se va sumando mas carga, misma que no puede controlar… ¡pero tiene ayuda! – dirán ustedes – y respondo – si, tendrán ayuda – pero pregunto: ¿igual de responsable que usted para llevar la carga? es una lotería, donde el numero ganador depende del grado de compromiso de quienes le ayuda.

Pero no va por ahí el tema, va en lo apresurado que respondemos cuando se nos solicita hacernos cargo o ser parte de una organización y dicen:

  • Lo hemos considerado para ser parte o hacerse cargo de tal o X organización, ¿esta usted dispuesto a recibir esta asignación?…

Cuando te hacen esa pregunta, es el momento en que debes detenerte, hacer una gran pausa y recordar un solo pasaje de las escrituras:

Por tanto, oh vosotros que os embarcáis en el servicio de Dios, mirad que le sirváis con todo vuestro corazón, alma, mente y fuerza, para que aparezcáis sin culpa ante Dios en el último día. Doctrina y Convenios 4:1

Una más para que no digan, «nunca me lo dijeron«:

Y magnificamos nuestro oficio ante el Señor, tomando sobre nosotros la responsabilidad, trayendo sobre nuestra propia cabeza los pecados del pueblo si no le enseñábamos la palabra de Dios con toda diligencia; para que, trabajando con todas nuestras fuerzas, su sangre no manchara nuestros vestidos; de otro modo, su sangre caería sobre nuestros vestidos, y no seríamos hallados sin mancha en el postrer día. Libro de Mormón Jacob 1:19

Hay que detenerse a pensar, meditar pues la asignación afectara mi entorno, hábitos, familia o los cercanos e inclusive mis intereses personales para reemplazarlos por los intereses de otros, eso estimados, equivale a comenzar a vestirse y buscar como pagar ese café y torta de chocolate que hemos solicitado con tanta desfachatez.

¿Desfachatez? si eso, – pero si no pedí la asignación – oh si, si la pediste; nuevamente les recuerdo:

De modo que, si tenéis deseos de servir a Dios, sois llamados a la obra Doctrina y Convenios 4:3

Si café y torta de chocolate pedimos (bendiciones), ¿tienes como pagar? porque veo que vienes y dices que si, pero esto tiene un costo y es muy grande y te veo completamente desnudo… es ahí donde ustedes dice: «ya espera voy a buscar ropa y dinero«

Familia, hijos, esposa o esposo, me han pedido estar en esta organización e involucra tiempo, esfuerzo y nos afectara de la siguiente forma:

No contaran conmigo en estas ocasiones, donde tu y tu te tendrás que hacer cargo de esto, cuando este preparando cosas requiero de esto y esto de ustedes, necesitare recursos financieros de la familia, salir intempestivamente, y regresar a las tantas horas… emocionalmente, mi humor, animo, impaciencia y tolerancia se verán afectados.

Ustedes seguramente se sentirán frustrados, porque no estaré cuando me necesiten o tendremos que cambiar nuestra rutina o planes, porque se me requiere en otros temas; y pasaran muchas cosas que no he contemplado pero exigirán de mi; quiero saber si ¿cuento con ustedes?

Eso, estimados para mi, equivale vestirse y conseguir dinero para ese café y torta de chocolate, y no solo para ustedes, sino para compartir con su familia que también se esfuerza en el servicio que ustedes han emprendido.

Se los digo simplemente, no para que rechacen asignaciones, lo digo para que vayan preparados a servir, pues «el que sirve que sirva, el que no sirve que no estorbe«.

Muchas veces el servicio se vuelve solitario, tedioso, en otros casos, la carga es tanta y la ayuda es poca o ninguna que te verás obligado a llevarla solitariamente e incluso a llevar a cuestas a quienes te ayudan porque las fuerzas de ellos o compromiso es mas que mínimo y el servicio se debe dar.

Bueno, ¿que pasa si digo que no?, de seguro vendrán tus demonios de culpa, perseguimiento, cuestionamiento de si soy o no fiel con lo que me comprometí, en otros casos el ¿que dirán? o nunca más me darán una asignación y esos colaterales; saben ¿porqué? simplemente porque se acordaran de su compromiso:

«sí, y estáis dispuestos a llorar con los que lloran; sí, y a consolar a los que necesitan de consuelo, y ser testigos de Dios en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar en que estuvieseis, aun hasta la muerte, para que seáis redimidos por Dios, y seáis contados con los de la primera resurrección, para que tengáis vida eterna» Libro de Mormón 18:9

Ahora les pregunto para que se contesten ustedes: Cuando respondo que SI a la asignación donde me consideraron es: ¿por el titulo de la asignación, importancia de la misma, el que dirán si digo no o jamás me llamaran si digo no? de seguro la respuesta es: «no, que solo es servir al Señor y Prójimo«, eso para mí esa es la respuesta típica, y sería mas típico si estuvieras dispuesto a llorar con los que lloran a consolar, a los que requieren… etc. ¿que no lo estoy haciendo con la asignación? creo realmente que, de la única forma que lo harás es con el titulo de la asignación, sin el titulo difícilmente pues en muchos casos:

«sirves mas con asignación donde todos te ven, que sin la misma»

¿como es eso? eso se refleja en las estadísticas de los programas de visitas de Maestra Visitante y Maestro Orientador, ¿que? ¿no se acuerdan?

Diran: ¡ha, si!, es que se me olvido este mes, mi compañero no esta, lo iba a realizar a principios de mes y se me olvido, mi compañero (era) quedo de llamarme, no tengo compañero (era) bla, bla,bla (solo excusas).

Pregunto ¿donde quedó la culpa? ¡ha si!, desapareció, o en realidad aparece el primer domingo del mes y luego se desvanece al siguiente día, que curioso, justo aparece la culpa cuando sabemos que tenemos esa pequeñita asignación donde nadie nos ve salvo cuando en publico se nos pide informe.

Eso es venir, pedir café y torta de chocolate completamente desnudos, ¡Hipócrita! dice por ahí en una escritura, por eso digo yo que ¡no! a las asignaciones, pues, mientras no haga con excelencia servicios pequeños, hacia los míos, luego a mis pequeñas asignaciones con las visitas… ¿como rayos podre servir en una asignación mayor? ¿con que cara?…

¿construir un barco sin fabricar primero las herramientas? eso es estar completamente desnudo. Lo correcto es: ¿donde hay mineral? la base para iniciar todo gran proyecto… aprender a servir en casa, obtener la palabra, orar; encender fuego… dar luz a los demás, tus asignaciones «pequeñitas». Luego con esas asignaciones pequeñitas listas, comenzar a construir el barco, e ir y pedirle al Señor instrucciones cada vez que lo requieras, solo entonces tendrás la capacidad de servir, y cuando el barco, tu barco este listo llevar a muchos con todo tipo de asignaciones sirviendo; eso, paso a paso, no desnudo.

Por eso puse al inicio del articulo: «no le creo el cuento a nadie, a nadie«; me incluyo.

Un juego de palabras:

«Todos servimos para servir; no es que no sirva si no estoy sirviendo, es que estoy aprendiendo a servir para servir, por mientras no sirvo» Ricardo Pinto G.